miércoles, 29 de diciembre de 2010

Reflexiones sobre el documento


El documento me parece muy bueno, aunque sesgado al aspecto económico. Mis observaciones son dos: le daría más de peso a lo ambiental y, en lo social, al menos mencionaría el concepto de democracia participativa.
El desarrollo sustentable suele representarse mediante un triángulo equilátero donde cada lado representa uno de los ejes del desarrollo: el económico, el social y el ambiental. La consideración de estos tres ejes ha sido asumida institucionalmente por el INTA, y creo que este concepto de equilibrio entre los tres elementos debe estar presente en el documento. En su versión actual, si bien se menciona la sustentabilidad, se desarrolla especialmente el eje económico.
Por eso, yo expresaría el modelo al que aspiramos como de acumulación de matriz diversificada con inclusión social y salud ambiental
Por el lado social, no se si el concepto de inclusión necesariamente implica la participación igualitaria de toda la matriz social; puede entenderse simplemente como el desarrollo de políticas que contemplen el bienestar social pero sin jerarquizar el espacio y los medios para la participación activa de todo el espectro social en la construcción del desarrollo territorial, es decir, democracia participativa.
Pero volviendo a lo ambiental, incluso el documento menciona una producción primaria saludable sin hacer ninguna mención del alto costo ambiental que representa la reciente y aun vigente expansión de la frontera agrícola en tierras marginales, con pérdida muy importante de bosques y otros ecosistemas naturales, impacto en la biodiversidad y en el mantenimiento de servicios ambientales de los ecosistemas (servicios ecosistémicos) como la regulación de inundaciones, la conservación del suelo, la captura de carbono, etc. A su vez, en paralelo con la expansión geográfica de la agricultura se verificó una importante intensificación de la producción en base a tecnologías de insumos, con riesgos crecientes en términos de contaminación con agroquímicos, pérdida de resiliencia frente a las variaciones ambientales, etc. Este modelo de crecimiento de la producción está basado en un paquete muy simplificado de tecnologías de insumos con importante impacto ambiental y también social, ya que actúa concentrando las unidades productivas y la renta y no incluye en su ecuación ni al productor pequeño ni a las comunidades locales. Mejorar la sustentabilidad ambiental del modelo requiere un salto conceptual y tecnológico que INTA puede y debe contribuir a generar, y en el que de hecho ya está trabajando. El proceso de innovación tecnológica en tal sentido combina medidas a diferente escala espacial y temporal, con un peso importante de la planificación. En la escala del territorio, incorpora decididamente el Ordenamiento Territorial Rural, el Monitoreo Agro-ambiental basado en Indicadores, y sistemas de valorización y pago por Servicios Ecosistémicos. En la escala del predio y la industria, promueve el manejo de Buenas Practicas Ambientales y la aplicación de tecnologías orientadas al uso eficiente y no contaminante de los insumos, como la agricultura de precisión y la agricultura por ambientes, y desde ya todo lo relacionado al valor agregado local ya mencionado en el documento.
Néstor. 29-12-10